Ángel Sánchez

¿Qué está pasando, porqué y para quién?

Opinión: Ángel Sánchez

| Radio El Campello

¿Qué está pasando, porqué y para quién?

Opinión: Ángel Sánchez

La situación que estamos padeciendo en nuestro ayuntamiento es de extrema gravedad, en mi opinión, por dos cuestiones principalmente.

En primer lugar, el tacticismo electoral del PP, imponiendo sus intereses partidistas a los de la institución, que es de todos, propicia bloqueos y carencias de suministros (asfalto, cemento, papel, etc), lo que ocasiona claros perjuicios en la vida cotidiana de la ciudadanía. ¿Cómo lo está haciendo?. Sencillamente acosando a su socio principal de coalición para culparles de todos los males que nos aquejan y así pedir «sensatez» (vamos, que les voten a ellos) a la ciudadanía en su voto en mayo de 2023. La aparente respuesta de Ciudadanos es únicamente la devolución de la patata sin ser conscientes que con su paso a la oposición podría ,quizá , desenmascarar a su peligroso socio de cara a sobrevivir en un escenario electoral más que incierto para el partido naranja. ¿Prisioneros de los privilegios que conlleva formar parte del gobierno?. Quizá.

En segundo lugar, el escenario político que se nos está quedando, puede provocar , además de un cierto desasosiego en una parte del electorado, una peligrosa orfandad electoral que podría redundar en un voto «muy cabreado» que, sin buscar lo positivo, únicamente votaría en contra, cediendo su elección a posiciones radicales, principalmente de extrema derecha.

Concretando cuestiones: la responsabilidad de que el sistema de contratación haya implosionado es, evidentemente, del gobierno. Y éste, enzarzado cómo está en una lucha pre electoral para restar y sumar votos, está desatendiendo sus obligaciones más básicas en detrimento de la ciudadanía. La no aprobación de un presupuesto anual junto a los retrasos en la liquidación presupuestaria del año anterior, provoca que no se invierta en bienes colectivos. Igualmente la deficiente organización ( a la que el Alcalde hace referencia, sin quererlo, cuando habla de los «centros gestores» a sabiendas de sus deficiencias) quizá esté en la base de un problema que se creó en 2018 y de la que nadie quiere hacerse responsable, pese a conocerla, pero tampoco reformar.

No sé quién se llevará los votos en caso de que Cs sea visto finalmente como el PP pretende (culpable del colapso municipal). Pero de nada le servirán si el problema sigue existiendo (una herramienta que funciona difícilmente no es ni eficiente ni eficaz), excepto para lograr (en su caso) el poder, por el poder.
Por otro lado, los dos principales partidos de la oposición, o dicen poco o lo que dicen carece del más mínimo sentido de la responsabilidad. Ambos gobernaron en coalición hasta 2019 y sobre ambos recae parte del origen del problema creado por la creación de los centros gestores como organismos descentralizados de contratación ( al menos en la elaboración de los pliegos) con el demostrado vacío (o desamparo) legal en el procedimiento. Alguien lo propuso y ellos lo asumieron: Compromis en la alcaldía y PSOE en hacienda y contratación. Y la responsabilidad deben asumirla para dar credibilidad, no solo a su posición actual, sino a sus planteamientos electorales. ¿El votante de Compromis o PSOE aceptará o asumirá, que, siendo parte del problema no se planteen soluciones o vías de mejora?, ¿qué propuestas les darán credibilidad sin afrontar una reforma que debería haberse iniciado con ambos partidos en el gobierno?

El elector tiene una difícil papeleta, pues gestionar las emociones (personales y políticas) con una cierta y necesaria racionalidad es una prioridad para devolver la credibilidad (y legitimidad social) al sistema, que no olvidemos:

En concreto, el PSOE parece haber elegido el camino de su posible inmolación, demostrando a la ciudadanía un cierto desprecio, sobre todo a los electores progresistas, que ya decidieron en 2019 votar mayoritariamente al PSOE en las elecciones europeas, pero no así a la candidatura local ( una diferencia negativa de casi mil votos) liderada por el reelegido secretario general. Ni autocrítica ni reflexión, simplemente seguir escondidos detrás de las siglas esperando que el viento de cola nacional les permita sobrevivir. Pero parece que ese viento está amainado, por lo que la decisión de poner al frente del partido nuevamente al candidato que desaprovechó la coyuntura favorable parece fruto más de un oculto deseo de inmolación que de volver a ser alternativa de gobierno.

Y en último lugar, si la sentencia sobre el fraccionamiento de contratos se resuelve antes de las elecciones, ¿dimitirán tanto el alcalde actual como el anterior?. Si ambos son inhabilitados las candidaturas de PP y Compromis quedan presumiblemente descabezadas a la vez que señaladas como parte de una situación kafkiana que solo ellos provocaron pero que ninguno de los mortales que asistimos a este penoso espectáculo comprendemos.

Habrá que pensar y reflexionar. Tenemos un año para decidir quién tiene o no responsabilidad y, con una visión mínimamente prospectiva, valorar quien podrá, no solo representar nuestras preferencias, sino gestionar la administración como lo que es: de todos, que no de quién gobierna.

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