La derecha de siempre.
Opinión: Ángel Sánchez
Al analizar los resultados de las últimas elecciones, la primera tentación es buscar la explicación en los errores del adversario: el PP ha perdido votos en favor de Vox, el PSOE se hunde, la izquierda alternativa se fragmenta en candidaturas que compiten entre sí más que contra la derecha. Todo eso es cierto. Y sin embargo, quedarse ahí es exactamente el tipo de análisis que la izquierda creo que lleva haciendo años sin que aparentemente le haya sido demasiado útil.
Hay una cuestión que los porcentajes no responden pero que sí plantean: ¿por qué una parte significativa de la clase trabajadora española vota sistemáticamente a opciones políticas que históricamente han operado contra sus intereses materiales? Les aseguro que no es una pregunta retórica.
Vivimos en una época de sobreabundancia de información y escasez de conocimiento. Tenemos acceso instantáneo a cualquier dato, a cualquier estadística, a cualquier análisis y opinión. Pero el conocimiento —el que permite entender por qué las cosas son como son y no como creemos o nos gustaría— creo que requiere algo más: querer conocer. Requiere la disposición a mirar hacia atrás sin el filtro de la nostalgia, con la actitud honesta de buscar hechos y no confirmaciones.
La derecha española ha sido extraordinariamente eficaz construyendo un relato emocional de pertenencia (la nación, la familia, el orden, la identidad) que no necesita justificarse con resultados concretos. No necesita demostrar que bajo su gobierno mejora la sanidad, sube el salario mínimo, se garantiza una pensión digna o se hace accesible la vivienda. Solo necesita que el votante sienta que pertenece a algo más grande que sus propios problemas. Ese es el mecanismo. Y funciona precisamente porque muy poca gente se pregunta de dónde viene esa derecha.
Confieso que escribir sobre esto tiene para mí una dimensión personal que no puedo ni quiero disimular.
Acabo de publicar un libro que he titulado La Derecha Perpetua. No es un trabajo académico porque no soy historiador, simplemente es una humilde y sincera aportación cuyo único objetivo es poner sobre la mesa los hechos que han definido históricamente a la derecha española: quiénes la han compuesto, qué intereses ha representado, cómo ha gestionado el poder, a quién ha protegido y a quién ha dejado atrás.
El título (no sé si acertado o no) intenta resumir una tesis: la derecha española, pese a sus distintas denominaciones a lo largo de la historia (moderados, conservadores, franquistas, populares) ha mantenido, con una coherencia notable, un mismo objetivo estructural: garantizar que la clase trabajadora esté al servicio del modelo económico y social que la sostiene, no al revés. Los instrumentos han cambiado, la retórica ha evolucionado, la imagen se ha modernizado, pero el fondo persiste.
El libro es el intento de un apasionado por la lectura histórica de ofrecer evidencias, creo que de forma ordenada y accesible, sin datos innecesarios, para cualquiera que quiera repasar la historia y entender por qué España tiene la estructura social que tiene, por qué las desigualdades que padecemos no son accidentes sino resultados, y por qué ciertos debates que parecen nuevos llevan en realidad décadas (o siglos) repitiéndose. La derecha ha aprendido a hablar de libertad en lugar de orden, a hablar de emprendimiento en lugar de propiedad, a hablar de nación en lugar de patria. Los conceptos se actualizan pero el objetivo permanece: crear un sentido de pertenencia identitaria lo suficientemente potente como para que el trabajador vote en contra de sus intereses económicos sin sentir que lo hace, sin reflexionar sobre si ese sentido de pertenencia mejora la educación, garantiza la pensión, mejora el salario mínimo o facilita el acceso a una vivienda en condiciones de dignidad y equidad.
Sinceramente no sé si lo he conseguido, pero necesitaba intentarlo. Desde mi posición, como ciudadano que observa con desconcierto evidencias que para una parte importante de la sociedad han pasado convenientemente desapercibidas, como “opinador” sobre la política pero, sobre todo, como apasionado por la historia de España, con sus contradicciones y, sobre todo, a través de los hechos, más allá de las emociones.
Si alguien tiene interés en el libro, pronto estará a la venta online.